Es curioso pero muchos gerentes de hoteles tienen verdaderos dolores de cabeza por cuenta de huéspedes que de vez en cuando se llevan más de la cuenta de sus habitaciones. En muchos de los casos son los más adinerados los que dejan casi desocupada la suite. Las personas ricas suelen cometer los robos más inusuales de cuadros, vajillas y cucharas. A continuación verás una lista de los objetos que más se llevan los huéspedes de los hoteles y luego podrás reírte con historias curiosas de hurtos.

  • Los champús, acondicionadores, jabones, cremas para el cuerpo, gel de baño, etc., suelen provocar una tentación irresistible para los viajeros. Están para usarlos pero no te preocupes….también puedes llevarlos y así darle un poco más de glamour al baño de tu casa.
  • Algunos dan un paso más e incluyen kits de belleza para afeitarse y cepillos de dientes. Y hasta las pantuflas son empacadas a la hora de dejar el hotel.
  • También se suman kits para lustrar zapatos y artículos de librería.
  • Pero ¿las batas? No…..eso NO está permitido. De hecho, las batas y toallas con los logos correspondientes encabezaron el ranking de los hurtos en el año 2010.
  • La lista sigue con adornos, carpetas de cuero, productos del refrigerador y hasta cosas insólitas.

Lo que no saben muchos viajeros, o al menos no caen en cuenta, es que previamente dejaron sus datos en recepción e incluso un depósito cargado a sus tarjetas de crédito; de esta manera cuando los hoteles descubren el robo los contactan inmediatamente y pueden cobrarle el valor de los objetos hurtados.

Historias curiosas de objetos robados

Un coleccionista de antigüedades que se alojó en uno de los NH de Buenos Aires compró  todo tipo de objetos, estatuas y cuadros durante su estadía en la ciudad. Cuando se retiró y la mucama fue a limpiar, se encontró con la habitación vacía, no estaban las sábanas ni mantas ni toallas que el huésped había utilizado para proteger cuidadosamente los objetos comprados.

En un Sofitel en Argentina, un huésped bajó durante la noche hasta los salones del hotel, descolgó un cuadro y se lo llevó al cuarto; como lo vieron por las cámaras de circuito cerrado, le golpearon la puerta y le solicitaron que lo devolviese. Parece que su pareja lo había visto durante el día, le había gustado y se lo había pedido como regalo. Como “buen caballero” accedió gentilmente.

Están los más ingenuos, y surge el caso de una pareja de recién casados que pasó por la caja para cerrar su cuenta y entregar las llaves. Su noche de bodas había sido regalo de unos amigos y sólo debían pagar los gastos adicionales. Cuando recibió la cuenta, el novio se puso pálido. No entendía por qué tenía un cargo tan importante…se trataba de los consumos de la neverita de la habitación. Pensó que los productos del minibar estaban incluidos, de manera que con pena tuvieron que abrir un bolso y devolver bebidas, chocolates, papas fritas, jugos, etc.

Estas son algunas curiosidades en materia de viajes y turismo que seguramente te han pasado a ti o le han sucedido a un conocido.